ME NIEGO: " CEREBROS PRESOS"

FOTO: "Puerta de rejilla", Arteixo ( A Coruña), Febrero,2006
Pues si, un día más y un tema más al que negarse.
Y es que, señoras y señores, estoy hartita de escuchar la noticia de que un señor, al que adjetivaremos como "mayor" para no ofender a nadie, hace daño a su señora esposa y en ocasiones incluso la mata. Dentro de estas acciones dañinas se incluyen quemaduras, palizas, y burradas varias...
Y digo yo: ¿ Qué pasa con las partidas de Tute en el bar,?, ¿ no les parece más adecuado como diversión? O también podría decir: ¿ PERO QUÉ COÑO ESTÁ PASANDO CON ESTOS SEÑORES?, ¿ ESTÁN PIRADOS?
Quizá sea esa la respuesta, que están locos. Pero yo creo que hay algo oculto detrás de todo esto. Creo que, tanto en la decisión premeditada como en el brote psicótico repentino, el hombre que mata a su mujer tiene la mente tan cerrada y pequeña como el corazón.
Influye el carácter de la persona, desde luego, pero mucho más influye su educación y su moral, que seguramente estará presidida por el pensamiento de que una mujer sólo sirve para ciertas cosas y que su lugar es uno diferente al del hombre. (no pienso entrar en consideraciones de tipo feminista o machista, por eso utilizo palabras como diferente para referirme a este punto).
Así pues, estos señores hacen uso de su fuerza bruta, que en muchos casos sí es diferente a la de la mujer, y abusan de su poder; y la maltratan, y la vejan, hasta que un mal día para ella se desata el abuso de pensamiento. El abuso del pensamiento implica que el señor piense que ella no vale nada, que nadie la va a echar de menos, que ella le pertenece a él y que, como consecuencia de todo esto, ella debe desaparecer por alguna estúpida y sencilla razón.
Y esto es todo. Esta es la conclusión que sacan estos señores en sus cabezas; unas cabezas presas que no salen a la calle, cabezas que no hablan con otras personas, que no conocen otras culturas u otras costumbres, que no ven más allá de la puerta que las encierra y sobre todo, que no son capaces de otra cosa más que de matar para intentar arreglar sus problemas matrimoniales...
Quiza alguien pueda pensar que el problema no es tan sencillo, y que estoy pecando de hablar de lo que no sé. Quizá no sean estos los motivos por los que estos señores matan a sus mujeres. Pero a mi me da igual. Es tan vejatoria, asesina y repochable su actitud, que el que yo los juzgue deliberadamente se lo tienen merecido.

PiNi-cansada dijo
¿y no sería mejor que se matasen ellos primero?,por que ya se sabe que el refranero popular en muy sabio: muerto el perro, muerta la rabia
3 Marzo 2006 | 11:04 PM